Ribao Pereira Montserrat, “La otra Avellaneda: Dolores en el contexto de los relatos Trastámara escritos por mujeres”, conferencia en el XIII Congreso del Centro de Estudios sobre el Romanticismo Español e Hispanoamericano ‘Ermanno Caldera’. La Literatura del yo, Padova, Università degli Studi di Padova, 5-7 abril, 2017.

Ribao Pereira, Montserrat: “Intrigas desde el lecho: perversiones cortesanas en El condestable de Castilla (1858), de Manuel Torrijos”.

Ribao Pereira, Montserrat, “Intrigas desde el lecho: perversiones cortesanas en El condestable de Castilla (1858), de Manuel Torrijos”, en J. Avilés-Diz, ed., Perversiones decimonónicas, Valencia, Albatros, 2018, pp. 123-139.

Aun cuando en las novelas de aventuras ambientadas en el medievo el componente histórico no determine la acción ni aporte un significado específico al conjunto de la obra, en esta de Torrijos la elección de la vida de Juan Rodríguez del Padron como vértice de las diferentes tramas responde a un interés explicito del autor por su figura y por su tiempo.

Esta obra  se imbrica en la corriente tanto popular como culta de reescritura decimonónica del tiempo de Juan II. En ella las complejas e inverosímiles tramas de las novelas por entregas se entreveran de ingredientes particulares que justifican la originalidad de este título en su contexto genérico. Hay en El condestable de Castilla apaleamientos, magos y encantadores que en realidad no lo son, brujas que componen filtros y curan con untos, apariciones y desapariciones maravillosas, espacios irreales para el disfrute del placer, relatos dentro de otros relatos, triángulos amorosos que se entrecruzan e intercambian sus vértices e intrigas personales, morales y políticas. En todos los casos, el espacio mínimo del que emana el conflicto, la subversión, la conspiración…, la perversión, en definitiva, es un lecho ―rico, suntuoso, humilde o fantástico, compartido o no― que desde la intimidad de sus moradores se abre al lector para deleitarle en el conocimiento de las diferentes pasiones que articulan la acción de esta novela.

Ribao Pereira, Montserrat: “Una relectura romántica de la corte: Los cortesanos de don Juan II, de Jerónimo Morán”.

Ribao Pereira, Montserrat, “Una relectura romántica de la corte: Los cortesanos de don Juan II, de Jerónimo Morán”, en J. M. González Herrán, M. L. Sotelo Vazquez, M. C. Carbonell, H. Gold, D. Thion Soriano-Mollá, B. Ripoll Sintes y J. Cáliz, eds., La historia en la literatura española del siglo XIX. Actas del VII Coloquio de la Sociedad de Literatura Española del siglo XIX, Barcelona, Universidad de Barcelona, 2017, pp. 651-660.

 

El 1 de octubre de 1838, en la villa Zaragozana de Maella, tuvo lugar la acción que supuso la victoria de Ramón Cabrera sobre el ejército al mando del general Pardiñas. Muchas fueron las bajas en ambos bandos y numerosos también los apresados por los carlistas. El 16 de diciembre de ese mismo año, los corresponsales del Eco del Comercio en Valladolid informan de la función benéfica que la ciudad prepara para recaudar fondos en beneficio de los prisioneros de Maella. La pieza que se ensaya —Los cortesanos de don Juan II— se anuncia como un drama nuevo de un autor novel de la ciudad, “digno de aprecio por haber destinado una de sus primeras producciones a tan laudable objeto” (Eco del Comercio, 21 diciembre 1838: 4).

La función tiene lugar, efectivamente, el 29 de diciembre de 1838.  Resulta  significativo el tratamiento que el dramaturgo, Jerónimo Morán, hace de la Historia para plantear una obra coral que critica duramente tanto a los monarcas débiles como a los tiranos cegados por la ambición y que, representada con la herida abierta de Maella al fondo, coloca en boca de los cortesanos de don Juan II manifestaciones liberales claramente decimonónicas.

Ribao Pereira, Montserrat: “Cantando con primor trova que inspirado inventa”. La puesta en escena de Don Álvaro de Luna, de Antonio Gil y Zárate (1840)”.

RIBAO PEREIRA, Montserrat, “Cantando con primor trova que inspirado inventa”. La puesta en escena de Don Álvaro de Luna, de Antonio Gil y Zárate (1840)”, en Santiago Díaz-Lage y Javier López-Quintáns, eds., Et amicitia et magisterio, Santander, Real Sociedad Menéndez Pelayo (en prensa).

Con los precedentes de Don Álvaro de Luna, condestable de Castilla, de José María Bonilla (1838) y Los cortesanos de don Juan II, de Jerónimo Morán (1839), Gil y Zárate da forma escénica, desde el suyo propio, al tiempo convulso de Don Álvaro de Luna, para poner de manifiesto (y denunciar) el caos en que deriva el desgobierno, la ambición personal y la debilidad de los reyes inoperantes.

Sin embargo, las dificultades económicas por que atraviesa la empresa de teatros madrileña no permiten, en la temporada 39-40, ni un elenco extenso ni decorados originales que reproduzcan el esplendor medieval de las puestas en escena de temporadas anteriores. En contrapartida, Gil y Zárate consigue articular una serie de procedimientos escénicos -a los que prestamos atención en este trabajo-, fundamentalmente relacionados con el movimiento, que convenientemente rentabilizados conferirán a la trama el colorido de una producción lo suficientemente atractiva como para alcanzar trece representaciones en un solo mes, ocho de ellas consecutivas.

Ribao Pereira, Montserrat: “¿Y si el corazón miente? Los (falsos) poetas cortesanos de Juan II de Castilla vistos por los románticos”

Ribao Pereira, Montserrat, “¿Y si el corazón miente? Los (falsos) poetas cortesanos de Juan II de Castilla vistos por los románticos”, en A. Cancellier et al., eds., El corazón es centro. Narraciones, representaciones y metáforas del corazón en el mundo hispánico, Padua, CLEUP, 2017, pp. 385-400.

En apenas tres años, de 1838 a 1840, es decir, en los últimos de la primera guerra carlista, se publican y representan en Valencia, Valladolid y Madrid tres dramas diferentes ambientados en la corte castellana de Juan II. En todos ellos se da cuenta de las circunstancias que conducen a don Álvaro al patíbulo y los tres rematan con su ejecución en Valladolid, en junio de 1453. Si bien son diversas las razones ficticias que, con la historia de fondo, cada uno orquesta para dar cuerpo al conflicto dramático, coinciden los tres títulos en otorgar un relevante protagonismo a la poesía, a las justas y las celebraciones que ―en el imaginario romántico― adornan ese tiempo en paralelo a la compleja situación política del mismo. Como corresponde al ambiente cortesano que se recrea, no falta escena en la que Santillana, Mena, don Álvaro o el propio rey Juan alcen su voz para recitar versos alusivos, metafóricos o simbólicos, de la tragedia hacia la que deriva la obra. Se trata de falsos poemas que, en realidad, ocultan el rostro hipócrita de la política del cuatrocientos que es para los dramaturgos del XIX, en definitiva, la de la convulsión que vive España en plena guerra civil.

Ribao Pereira, Montserrat: “Prensa, actualidad política y romanticismo español : el caso de J. Morán y la corte de Juan II de Castilla”.

Ribao Pereira, Montserrat, “Prensa, actualidad política y romanticismo español : el caso de J. Morán y la corte de Juan II de Castilla“, AMNIS. Revue de civilisation contemporaine Europe/Amériques, 14, 2015.

 

A lo largo del siglo XIX aparecen en la prensa española frecuentes alusiones a la compleja corte de Juan II de Castilla. Se trata de artículos políticos, cuentos, poemas y leyendas que se publican en los periódicos y se refieren al siglo XV para describir, románticamente, los conflictos actuales de la nación. Este artículo explica un caso concreto: Jerónimo Morán y don Álvaro de Luna, ejemplo significativo de todo ello.