Londero, Renata, “Historia y ficción al servicio del poder: El picarillo en España de José de Cañizares”.

Londero, Renata, “Historia y ficción al servicio del poder: El picarillo en España de José de Cañizares”, en El teatro clásico español: ayer y hoy, L. Gentilli y R. Londero eds., Madrid, Visor, 2018, pp. 141-155, en prensa. 

En vilo entre el Barroco y la Ilustración vivió y obró José de Cañizares, escritor prolífico e ingenio cortesano, presente sobre todo durante el reinado de Felipe V. En la estela de la comedia histórica de privanza del Siglo de Oro, y concentrándose en la figura del valido por excelencia, Álvaro de Luna, Cañizares escribe El Picarillo en España, estrenado en 1716, donde al lado de personajes auténticos, como el rey Juan II Trastámara y su segunda esposa Isabel de Portugal, el Condestable, el Infante Enrique de Aragón o Pedro Manrique, actúan figuras inventadas, como el galán protagonista Federico Bracamonte y su amada Leonor de Urrea. Más allá de la trama amorosa y político-militar, que retoma sendos rasgos de las tablas auriseculares, desarrollando temas como la fortuna cambiante y la debilidad de carácter de Juan II, lo que en realidad importa en esta pieza es el valor del pasado como anticipación del presente, típico del teatro del siglo XVII también. En efecto, saltan a la vista las características en común entre el frágil Trastámara, sometido al poder de su privado, y el primer Borbón, que fue poco dado al gobierno y se apoyó en sus dos esposas italianas, María Luisa de Saboya e Isabel de Farnesio, y en consejeros poderosos como Giulio Alberoni.