La forja de un rey: la reescritura decimonónica de Enrique III el Enfermo

RIBAO PEREIRA, Montserrat, «La forja de un rey: la reescritura decimonónica de Enrique III el Enfermo», en Antonio Chas Aguión, ed., Corte y poesía en tiempos de los primeros Trastámara castellanos: lecturas y relecturas, Berlín, Peter Lang, pp. 237-253. ISBN: 978-3-631-88241-2.

Resumen:

Los intelectuales del XIX, tanto los liberales como los conservadores, vuelven sus ojos al tiempo de los primeros Trastámara de Castilla porque en ellos encuentran argumentos cercanos a su realidad, entre otros los que les sirven para abordar la cuestión de la legitimidad dinástica (la de Isabel II o la del pretendiente Carlos, según los casos), la exaltación de los valores que debe encarnar la monarquía, la crítica de sus debilidades o la forja del concepto de nación que se fragua a lo largo del siglo. En este contexto, Enrique III y su entorno se convierten en materia literaria en todos los géneros y formatos. En este trabajo analizo la recurrencia de los motivos legendarios asociados al rey Doliente en los escritos decimonónicos de creación, en muchos casos relatos poco conocidos e incluso dramas históricos hasta hoy inéditos

La presencia de Enrique III de Trastámara y su corte en la comedia del Siglo de Oro

LONDERO, Renata, «La presencia de Enrique III de Trastámara y su corte en la comedia del Siglo de Oro», en Antonio Chas Aguión, ed., Corte y poesía en tiempos de los primeros Trastámara castellanos: lecturas y relecturas, Berlín, Peter Lang, pp. 191-206. ISBN: 978-3-631-88241-2.

Resumen:

El presente trabajo estudia la presencia, más o menos explícita, de Enrique III de Castilla “el Doliente” (1393-1406) en un reducido pero interesante conjunto de dramas áureos. Las piezas más relevantes a este respecto son las dos homónimas, tituladas El rey Enrique el enfermo, pero completamente diferentes en el género, en la articulación del enredo y en la psicología de los personajes. Ambas con probabilidad se deben a seis ingenios (Moreto, Cáncer y Velasco, Martínez de Meneses, Villaviciosa, Rosete y Zabaleta) y fueron compuestas a mediados del siglo XVII. El análisis prosigue con otros dramas, donde el rey castellano no protagoniza la trama, sino que actúa en intrigas secundarias (a veces totalmente exentas de respaldo histórico) o como punto de referencia para otros personajes de su entorno. En la bilogía de privanza La próspera y la adversa fortuna de Ruy López de Ávalos (1605) de Damián Salucio del Poyo, se muestran las etapas del ascenso y de la caída de Ruy López de Ávalos (1360-1428), condestable de Castilla (1400-1422) durante los reinados de Enrique III y su sucesor Juan II. En dos célebres comedias de Lope de Vega, Peribáñez y el Comendador de Ocaña (escrita en 1604-1608 y publicada en la Parte IV, 1614) y Porfiar hasta morir (redactada en 1620-1621 y publicada en la Parte XXIII, 1638), el rey Enrique (que en Porfiar hasta morir incluso podría ser Enrique II, III o IV Trastámara) aparece como personaje secundario que reestablece la justicia y el equilibrio al final de la pieza. Los novios de Hornachuelos (1629) de Luis Vélez de Guevara presenta a López de Ávalos y a un Enrique III devoto y enfermo dentro de una trama amorosa vinculada con los contrastes entre monarquía y nobleza. Finalmente, en la época de Enrique III se ambientan tres piezas relacionadas con la segunda expedición (1403) hacia la corte del emir mongol Tamorlán, cuyo comandante fue Ruy González de Clavijo. Se trata de La nueva ira de Dios, y gran Tamorlán de Persia de Luis Vélez de Guevara (publicada en 1642); de El villano gran señor y Gran Tamorlán de Persia de Francisco Rojas Zorrilla, Jerónimo Villanueva y Gabriel de Roa, estrenada en Madrid en 1635; y de El vaquero emperador y Gran Tamorlán de Persia de Juan Matos Fragoso, Juan Bautista Diamante y Andrés Gil Enríquez (editada en 1673). Los textos mencionados se examinarán sobre todo por lo que concierne al tratamiento de los sucesos históricos mencionados o aludidos, y a la caracterización de Enrique III y otras figuras históricas contemporáneas.

Matar a la reina. Las dinámicas de poder en El rey hambriento, de Manuel Fernández y González

DEL PRÉSTAMO LANDÍN, María Teresa, «Matar a la reina. Las dinámicas de poder en El rey hambriento, de Manuel Fernández y González», en Antonio Chas Aguión, ed., Corte y poesía en tiempos de los primeros Trastámara castellanos: lecturas y relecturas, Berlín, Peter Lang, pp. 255-271. ISBN: 978-3-631-88241-2.

Resumen:

Con El rey hambriento (1874), Fernández y González realiza un penúltimo acercamiento narrativo a la casa Trastámara en su narrativa. Enrique III de Castilla, quien se mantiene en el poder en delicado equilibro, se enfrentará a diferentes traiciones en una corte en la que nadie es lo que parece y en la que todos luchan por controlar al rey y matar a la reina. En el presente artículo, abordaré como las diferentes dinámicas de poder cambian entre los diferentes personajes que pueblan la corte del Doliente.

«El rey doliente en la encrucijada de 1847: Don Enrique III, de Ceferino Suárez Bravo, y El gabán del rey, de Gregorio Romero Larrañaga-Eduardo Asquerino, frente a frente».

RIBAO PEREIRA, Montserrat, «El rey doliente en la encrucijada de 1847: Don Enrique III, de Ceferino Suárez Bravo, y El gabán del rey, de Gregorio Romero Larrañaga-Eduardo Asquerino, frente a frente», Romance Notes, 61-2, 2021, pp. 287-298. ISSN: 0035-7995.

Resumen

En 1847 se publican y estrenan, con pocos meses de diferencia, dos dramas históricos de signo bien diferente: Don Enrique III, de Ceferino Suárez Bravo, y El gabán del rey, de Gregorio Romero Larrañaga y Eduardo Asquerino. Ambos llevan a escena un episodio legendario de la vida del rey Doliente (la venganza del monarca cuyo poder ha sido usurpado por la nobleza y el clero), que se convierte en materia literaria sistemáticamente desde el siglo diecisiete y que el Romanticismo reescribe desde una perspectiva política. En el caso de los dos dramas que me ocupan, de la ideología afín  al  carlismo  de  Suárez Bravo  y  del  republicanismo de Asquerino resultan dos productos teatrales de orientación ideológica divergente que explican, contemplados en su conjunto, la complejidad del tiempo en que se escriben. 

«Las tablas áureas y Enrique III de Castilla: invención e historia en dos comedias colaboradas homónimas»

LONDERO, Renata, «Las tablas áureas y Enrique III de Castilla: invención e historia en dos comedias colaboradas homónimas», Romance Notes, 61-2, 2021, pp. 275-286. ISSN: 0035-7995.

Resumen

El presente trabajo analiza dos comedias homónimas, tituladas El rey Enrique el enfermo, pero totalmente diferentes con respecto al género, a la articulación de la intriga y a la psicología de las dramatis personae. Ambas con probabilidad fueron compuestas por seis ingenios (Moreto, Cáncer y Velasco, Martínez de Meneses, Villaviciosa, Rosete y Zabaleta)  a mediados del siglo diecisiete, y tienen como protagonista a Enrique III de Castilla “el Doliente” (1393–1406) y a algunos personajes de su corte, a pesar de que las referencias históricas escasean y el interés se centra en la trama de argumento amoroso y en la presentación de la figura del soberano, frágil y enfermizo (como consta en la tradición histórica y literaria que se ocupa de él), pero firme defensor de su poder y de los valores monárquicos frente a una nobleza altanera y conflictiva. Tras  considerar la compleja transmisión textual de las dos piezas, se examinan las notables divergencias y algunas convergencias entre ellas, subrayando el hecho de que ambas se sirven del pasado para referirse al presente, como suele suceder en el drama áureo de fondo histórico, y criticar veladamente la política de los últimos Austrias, Felipe IV y Carlos II, durante cuyo reinado estas comedias se redactaron y representaron.